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Galardonado Casa Madero

October 7, 2018

 

 

¿Con qué me tomaría este tinto? ¿Qué es lo más adecuado para acompañar al salmón? ¿Qué vino va bien con el queso? ¿Por qué me sienta tan mal el champagne con el turrón?  Siempre vino y gastronomía van unidos. No en vano, tradicionalmente el vino era considerado un alimento en sí en la conocida “dieta mediterránea”. 

 

La gastronomía y los vinos son resultado de la curiosidad y de la observación, y  no dejan de reinventarse y de sorprendernos. A diferencia de la comida, a los vinos los amamos no porque sean necesarios para la vida, sino simplemente por el placer que nos generan.

 

Aunque la mayoría de la gente asocia el consumo de vino con las comidas, pocos temas hay tan polémicos como el de los 'maridajes' o mejor de las armonías. El maridaje es llevarse bien, no ocultar las cualidades del otro sino complementarse y potenciar la esencia de cada uno. Es una fórmula que lleva a una exquisita explosión de sensaciones. Se trata de placeres que en el plano del gusto y el arte de saber combinar armoniosamente las cualidades de uno con el otro.

 

La combinación de comida y vino puede resultar mágica, y a pesar de que es una tarea que a primera vista es complicada, las combinaciones,  si nos parecen apropiadas y armónicas, significa que son las ideales para nosotros.

 

Teorías hay para todos los gustos: Que hay que conjugar la acidez del vino con el de la comida; que lo importante son las texturas; que si lo que realmente importa es que el que se lo tome esté satisfecho... 

 

 

 

Los vinos con cierta acidez tienden a combinarse mejor con la comida, mientras que los de acidez baja a menudo se hacen pesados, y la botella se queda a medias. 


La regla de oro de algunos hoy en día es la relativa a la geografía: "los vinos y comidas de una misma región siempre combinan bien". Si nos basamos en ella los vinos de Casa Madero son los ideales para la rica comida mexicana.

 

Su Cabernet Sauvignon Uvas Orgánicas 2015, es un vino elegante y complejo que destaca por sus aromas intensos de frutos del bosque en compota, y romero que ensambla con los ahumados del roble; estos, aunados con su acidez  controlada,  agradable retrogusto, buena persistencia, acidez equilibrada y buen ataque con taninos potentes pero maduros.

 

Son estas cualidades las que le hicieron ganar la medalla  Gran Oro en el concurso International Organic Wine Award, Alemania 2018, y que fue seleccionado entre los mejores vinos orgánicos de 28 países con 1086 vinos orgánicos, siendo una de las asistencias récord de todas sus ediciones.

 

Casa Madero es pionera en certificar viñedos orgánicos en México, además de ser el viñedo orgánico más grande de México con 77 hectáreas de vid orgánica. Recibir este gran premio y la primer medalla Gran Oro para uno de sus vinos de Uva Orgánica, es el reconocimiento a su esfuerzo y pasión.

 

Primera en muchos sentidos, Casa Madero ha sido la primera en México en obtener la Certificación ISO9001:2008 total en sus procesos en viñedo y bodega, y como resultado su Chardonnay, 2017 fue galardonado en el concurso Mexico Selection by Concourse Mondial de Bruxeles 2018 con la medalla Gran Oro.

 

Además, en el concurso Vinus Argentina, 2018, sus Gran Reserva Malbec 2015, Gran Reserva Chardonnay 2017, Gran Reserva Shiraz 2014 y Casa Madero Cabernet Sauvignon 2016, también fueron premiados por su calidad impecable.

 

Porque  ya lo dijo Eurípides, “Donde no hay vino, no hay amor”.

 

 

 

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